Mi confrontación con la docencia

Apreciables colegas, estimado tutor, gusto en saludarles.
Soy Lenin de los Santos Hernández, docente del plantel 6 en Cunduacán del Colegio de Bachilleres de Tabasco.
Soy Lenin de los Santos Hernández, docente del plantel 6 en Cunduacán del Colegio de Bachilleres de Tabasco.
Me prepare como ingeniero agrónomo con la especialidad en agricultura tropical, en el COLEGIO SUPERIOR DE AGRICULTURA TROPICAL, recuerdo que durante mi estancia en el segundo semestre, curse el módulo de cacao con un profesor nativo de Jalisco, quien era una eminencia en fisiología vegetal; pero con poco conocimiento en las practicas del cultivo de cacao, por lo que nos brindó la oportunidad a un compañero y a mí de ser sus auxiliares, siendo esta mi primer labor como docente.
Ya como profesionista me correspondió ser instructor de técnicos agrícolas y de productores de cacao, lo que vino a reforzar, mi vocación por la docencia. Esta labor me tocó realizarla en el estado de Chiapas. Por lo que a mi regreso a Tabasco busque ubicarme como docente y me brindaron la oportunidad de servir en el Colegio de Bachilleres de Tabasco.
Realmente fue emocionante encontrarme en el aula intentando trasmitir conocimientos y comprobar que efectivamente tenía la vocación para esta labor, tengo el privilegio de saludar o ser atendido por profesionistas de distintas profesiones y que me saludan y atienden con mucha deferencia.
He tenido y tengo la oportunidad de realizar esta tarea en las universidades y a mis 49 años aun no pierdo el buen humor y las buenas relaciones humanas con mis alumnos, además de las buenas relaciones con mis alumnos, lo he logrado en muchas ocasiones con sus padres y disfrutado de compartir sus convivíos en el salón o en sus casas y con gran satisfacción he recibido reconocimientos públicos por mi labor de parte de mis alumnos.
Reconozco también que en ocasiones no he logrado mi propósito de impulsar a los estudiantes para que continúen sus estudios y con tristeza me ha toca verlos renunciar al bachillerato.
Espero sus comentarios. Saludos con afecto.

Hola Lenin.
ResponderEliminarUn gusto tremendo el tener un colega agrónomo y sobre todo vecino de Tabasco. Lo que comentas del buen humor es magnífico, considero que eso es la medicina del alma. Siga imprimiendo la pasión por la docencia y echele muchas en la universidad.
Saludos.